Leónidas Lucero, un héroe de la ciencia argentina que hizo grande la historia de Bahía Blanca

Hospital Municipal de Bahía Blanca "Dr Leónidas Lucero"

Por Lic. Blanca Sobisch * – especial para Univérsico. 

Sus comienzos

Leónidas Lucero nació en Jujuy el 30 de octubre de 1848, tiempo en que las montoneras de los caudillos del norte o del litoral ensartaban con sus lanzas implacables el pecho de sus víctimas. Era hijo del Dr Manuel Lucero, prestigioso médico cordobés, rector de la Universidad Nacional de Cordoba y fundador de la Facultad de Medicina.  

En su juventud, Leónidas debió huir junto a su familia de la ciudad de Paraná, ya que su padre (que en ese momento era miembro del Tribunal Superior de Justicia) se había enfrentado al Gobierno por intentar encontrar a los culpables de la muerte del Gral. Urquiza. El joven Leónidas decidió estudiar Medicina, y recién graduado de médico se incorporó a la Armada Nacional como Médico naval y su primer destino fue el barco «Villariño» de la Armada, que tiempo después lo dejaría en la ciudad de Bahía Blanca.  

Al igual que los grandes hombres que dejaron todo por un sueño, que también trajeron nostalgia y tristeza porque cortaron sus raices, Leónidas Lucero no cargaba grandes equipajes. En sus valijas habitaban sólo dos o tres prendas, fotos viejas, junto con sus HERRAMIENTAS. Bajó del barco Villariño con su única herramienta de trabajo: ¡su titulo de Médico! 

Bahía Blanca

¿Que habrá sentido? Cuando bajó del barco, de su vivienda, su morada, dejando a sus compañeros, de los que no se había despidido porque solo se quedaría una semana. Que habrá pensado de ese poblado en el puerto, pueblo errante y abandonado imitando un caserio del Far West. 

Le costó llegar al pueblo polvoriento y ventoso que sólo contaba con 3200 habitantes. Quizas caminó perdido y pensativo. Observó las necesidades de su gente producto de la distancia y la soledad. Tenía juventud y conocimientos, era hijo de un grande, nada menos que de Manuel Lucero, fundador de la primera Facultad de Medicina en Córdoba, llamada con justicia «La Docta». 

Al llegar a Bahía Blanca le ofrecieron el cargo de «Médico de Policia y POBRES», función que abrazó con abnegacion a pesar de la escasez de elementos sanitarios en una tapera de la esquina de Castelli y Rondeau. 

Que habrá pasado por su cabeza y por su corazón cuando decidió quedarse en Bahía Blanca, sabiendo que en Buenos Aires o en Córdoba lo esperaba un futuro prometedor. Quizás el deseo de no volver a su Jujuy natal, su férrea voluntad de ayudar donde sea. Vió a los necesitados, a la carencia de Médicos y se arremangó y hechó manos a la obra, como hacen los grandes. 

El Villariño partió del puerto sin su más ilustre pasajero. En Bahía quedó un hombre lleno de sueños y esperanzas, que nos dejó un gran legado: «Los hombres se vuelven grandes en la Historia, cuando han trabajado duro por los demas». 

El Flagelo del Cólera

A mediados del mes de noviembre de 1887 el Sr Conti, dueño de la fonda»De los Estancieros» en la calle Buenos Aires (hoy Irigoyen ) entre Zelarrayán y Mitre, llamó con urgencia al Dr Mandinich, porque un peón llegado de la localidad «La Magdalena» se retorcía en la cama atacado de un terrible mal. Se llamó enseguida al Dr Leónidas Lucero, quien determinó: Se trata de un caso fatal de Cólera. 

El policia que custodiaba el lugar quiso ver al cadaver y pagó cara su curiosodad. Sin tomar precauciones falleció a los pocos dias convirtiendose en la primera víctima del contagio. La propagacion de la epidemia causó pánico en las familias, que abandonaban sus viviendas y corrían al campo.
 

La ciudad se vió diezmada por la epidemia, convirtiendose en un pueblo afligido y desolado. Y alli, fente a la adversidad, nuestro joven médico se convirtió en un gigante. Aplicando todos los preceptos de la Salud Publica, se arremangó y enfrentó a la peste. Perdió muchos pacientes, pero evitó la propagacion. Sin medios, lejos de todo, se convirtió en un héroe. 

Muchas veces la tragedia asoló su vida. Siempre se repuso. Nos dejo a sus hijos y a sus nietos y OH! la genética en su nieto Julio César que tambien fue rector de una Universidad. Una de las mas prestigiosas de la Argentina: La Universidad Nacional del Sur. 

Hospital Municipal Dr Leónidas Lucero

Para finalizar este breve homenaje, me gustaria compartir una Anécdota que me tocó vivir en 1966 y gracias a la cual conocí la historia del Dr Leónidas Lucero: 

Un día muy temprano a la mañana, en pleno invierno, el Administrador Plenipotenciario del Hospital Municipal, el Sr Atilio Budassi, que dirijía Médicos, Enfermeros, Quimicos y a todos aquellos que trabajaban en el Hospital,  con su potente voz le dice a la Enfermera Jefe, Sra Angélica Villalonga, que yo tenia que estar de punta en blanco a las 11 hs en la puerta del Hospital para un acto. 

Alli estuve con mi polleron almidonado, mis zapatos  y medias, todo blanco por supuesto. Con mis ojitos delineados y la capa azul. Resultó que ese día le ponían el nombre al Hospital Municipal y Asistencia Pública (asi se llamaba), del Dr Léonidas Lucero, de quien yo no sabía absolutamente nada. 

Había sido elegida para descubrir la placa con el nombre del ilustre médico junto al Rector de la UNS, Ingeniero Julio César Lucero, quién, vaya sorpresa, era el nieto de Leónidas. 

Por un ratito, a los veinte años, fui parte de la Historia. 

 

* La Lic. Blanca Sobisch es fundadora y actual Directora de la Escuela de Enfermería Municipal de Bahía Blanca, y cuenta con una larga trayectoria en el ámbito de la Salud y la Educación. Ha obtenido diversos reconocimientos y premios por sus trabajos de investigación, y actualmente se encuentra preparando una Tesis sobre la vida del Dr Leónidas Lucero. 

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4 opiniones en “Leónidas Lucero, un héroe de la ciencia argentina que hizo grande la historia de Bahía Blanca”

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  2. No hay mejor homenaje que recordar a nuestros «héroes» como lo hiciste en esta entrada…
    bueno SI hay una mejor manera y es honrando sus actos obedeciendo el mandato que nos dejaron
    cosa que muchos directores del Hospital no hacen, beneficiando economicamente sus bolsillos y el de sus familiares con conductas más propias de un delincuente que de un profesional de la medicina
    En qué habrá quedado la denuncia a la Dra ?

    el post esta muy bueno

    1. Gran reflexión estimado Briks, sin dudas que pareciera que en estos tiempos nos faltan cada vez más los héroes de antaño, aunque creo que muchos de los héroes de hoy siguen siendo anónimos y tendremos que esperar un tiempo para ver sus actos.

      Y ojalá que la administración del Hospital Municipal se vuelva transparente para todos los bahienses de una buena vez por todas. Nos lo merecemos.

      Un abrazo grande y gracias por el comment!!

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